Él murió por nosotros para que, en la vida o en la muerte, vivamos junto con él.
Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa.
Instrúyeme, Señor, en tu camino
para conducirme con fidelidad.
Dame integridad de corazón
para temer tu nombre.
Señor mi Dios, con todo el corazón te alabaré,
y por siempre glorificaré tu nombre.
Porque grande es tu amor por mí:
me has librado de caer en el sepulcro.
No comments:
Post a Comment